La música tiene el don de abrir puertas que creíamos cerradas.
Cada capítulo lleva el nombre de una canción porque hay melodías que no acompañan una historia: la despiertan.
Porque el mundo de Amanda López es también una experiencia sonora.
La música tiene el don de abrir puertas que creíamos cerradas.
Cada capítulo lleva el nombre de una canción porque hay melodías que no acompañan una historia: la despiertan.
Porque el mundo de Amanda López es también una experiencia sonora.